La historia trata sobre un muchacho llamado Lucio Poveda, que vive una vida tranquila junto a su madre en una finca grande aislada del pueblo. El cura de la iglesia va a la casa debes en cuando, y es el único que se atreve acercarse y ademas, a entrar, pues en el pueblo corre el rumor de que la casa esta maldita, luego, cada vez que el cura visita la familia Poveda trae noticias sobre el pueblo y la ciudad y cuando se va se lleva consigo regalos que le son otorgados en forma de agradecimientos, por visitarlos y mantenerlos comunicados. Pero un dia llega una nueva familia, extranjeros y viven a las orillas del pueblo por lo que van a buscar a sus vecinos mas cercanos, los Poveda. Es una mujer con su hija, huyendo de Inglaterra, queriendo formar una nueva vida en América. Una niña hermosa de cabellos de oro y ojos azules como celeste es el cielo, la piel blanca como la nieve y en su aroma se siente la pureza de los angeles, en esta parte Vargas Vila demuestra su amor, por ese tipo de mujeres europeas y de bellas formas como en los cuadros de Botticelli. Los jovenes se comprenden y terminan enamorados, pero el día en que Lucio le va a pedir la mano a la bella muchacha, pero la madre con una cara de tristeza le dice que no esta y que no la vuelva a buscar jamas. Desesperado por no entender el repentino cambio en sus vecinos, regreso a casa y le contó a su madre la tristeza y confusión que le embargaba, a lo que ella le respondió que tuviera paciencia y que las cosas serian distintas al día siguiente, pero lo cierto es que nada cambio y pasaron los días, desesperado por saber el motivo del repentino abandono, cuestionaba a su madre a diario, y poco a poco se sentía cada vez mas desgraciado, pues su madre intentando protegerlo de un dolor a un mayor, no se atrevía a contarle que su padre había tenido lepra a la edad de treinta años, y que se había recluido en la casa hasta el día de su muerte. Después de un tiempo Lucio se entera de por que las inglesas evitan su casa, y entra en un estado de depresión, al conocer que su padre había tenido lepra y que había terminado con su propia vida. Lucio recordaba haber visto a su padre de vez en vez y siempre envuelto en telas desde la cabeza a los pies, sin dirigirle nunca la palabra a el niño que lo veía extrañado . El cura sigue visitándolos y le convence a Lucio para que dedique su vida a Dios y tenga una vida libre de pecados, aceptando, Lucio se va a estudiar la carrera eclesiástica, y pasaron muchos años sin ningún síntoma de la enfermedad, pero a los treinta y como cumpliéndose una profecía, el mal se presento y despertando al parecer de un sueño, Lucio creyó que había desperdiciado su vida en un amor estéril hacia Dios y que aborreciendo su juventud y la vida, se había recluido por su propia voluntad en su propio infierno. Se regresa a casa maldiciendo la vida que había llevado de
castidad, pura, lejos de los pecados mundanos de la ciudad, sin conocer jamas el amor de una mujer. El mundo es incomprensible, y un día como llamada por un destino llega una niña huérfana, pariente de su familia, y la madre de Lucio la acepta en su hogar. La muchacha se enamora de Lucio al sentir de alguna forma su dolor, y escuchar los poemas que el recitaba por las tardes en soledad sin sospechar que alguien le escuchare.
Un libro bueno y ejemplar, nunca he visto un tipo de escritura como la de Vargas Vila que logra expresar los sentimientos de una manera maravillosa, a veces por la filosofía que albergan los libros de Jose, me recuerda a Nietzsche. El final es de esos que a a mi me encantan por ser tan inesperados y a la vez tan certeros. Increíble, se los recomiendo. Si lo leen, espero que puedan volar sin despegarse del sitio. Saludos.
BIEN POR LA RECOMENDACIÓN, ESPERO QUE PRONTO ESCRIBAS OTRAS MÁS...
ResponderSuprimirTrataré de buscar el libro a ver que tal.
ResponderSuprimirsaludos.